Conciliar

Es evidente que hoy en día hay muchas más maneras que antes para conciliar el trabajo y el hogar. Yo decidí emprender y montar un negocio propio, y ahora con Max he reducido mi horario para poder estar con él todas las tardes.

Esto no lo pensé así de repente. El primer año de hecho estuve muy agobiada porque lo de conciliar no me resultó nada fácil. Al trabajar desde casa, parece que el trabajo siempre pueda encajarse en algún hueco, y evidentemente, no se puede.  No conseguía sacar adelante el trabajo y dedicarle a mi hijo todo el tiempo que quería dedicarle.

Si me encerraba en el despacho y le dejaba con alguien que le cuidara me sentía culpable por no estar con él, y cuando estaba me sentía culpable por no estar contestando los correos pendientes. Y sentía que ni hacía bien mi trabajo, ni disfrutaba de mi hijo.

Lo que no podemos es querer ser perfectas en todo. Hacer lo mejor que podamos y sepamos, pero sin que se nos vaya la vida en ello. Que hay que disfrutar también en el camino!! 🙂

Y la verdad que con ser buenas mamás tenemos para rato. No subestimemos esta labor. No digo que tengamos que dedicarnos a cambiar pañales y coger la fregona. Pero creo que es importante aprender a bajar el ritmo, a reducir el nivel de exigencias al que nos enfrentamos. Ser una buena mamá no es tarea fácil. Si no, que se lo pregunten a mi marido cuando le toca pasar 24 horas a solas con el peque! 😉

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