Sobre mí



Si eliges un sueño, acompáñalo de un buen plan. 

 




Siempre supe que no quería trabajar en una oficina. Nunca me gustaron los espacios cerrados ni la idea de pasar 40 años de mi vida delante de la pantalla de un ordenador, dedicando mi esfuerzo a que otros cumplieran sus sueños.

Mi sueño era ser actriz. De pequeña me gustaba mucho escribir, contar historias, y supongo que llegó un momento en el que entendí que no era suficientemente creativa como para que mis historias interesaran a nadie, por lo que lo mejor era contar las historias de otros.

Estudié traducción e interpretación, (sabio consejo de mis padres, que insistieron, muy en contra de mi voluntad, en que estudiara algo que no fuera arte dramático). Mientras cursaba la carrera me iba formando como actriz en distintas ciudades de Europa, ya que cogí dos años Erasmus y pude así aprovechar estos viajes con doble objetivo: estudiar y actuar.

Desde entonces, mi objetivo  profesional no ha sido otro: encontrar el equilibrio entre una profesión que me gusta y que paga las facturas, y otra que me apasiona y que también paga muy bien (pero no todos los días del año)!!! 😉


A todos los jóvenes que quieren ser cantantes, actores, bailarines,… creo que hay que ser inteligentes y pragmáticos: uno no se realiza sólo soñando. Para ser creativos hay que poder estar relajados, y si no puedes llegar a fin de mes, no tiene sentido. Tu sueño no debe convertirse en tu pesadilla, en algo que te esclavice.

La clave para mí fue emprender, montar mi propio negocio. Los sueños se erigen con planes, con visión, con constancia y con duro trabajo: por lo tanto, no te quedes en «el sueño”, ten un plan y llévalo a cabo con perseverancia y constancia. Y alegría y felicidad. Sin esto, para qué.

Sé dueño, creador y único responsable de tu éxito.  ¡Bienvenidos!

 

 


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