Abuso sexual o violación : reflexiones sobre el juicio a «La Manada».

Según he podido aprender gracias al sonado juicio de «La Manada», es que la única diferencia jurídica entre el abuso sexual y la violación, reside en la violencia.

Desde pequeñas nos educan en que la violencia es mala, que no debemos pegar en la guarde, en el cole,… Y poco más porque ya a nivel universitario pueden ser 4 los casos de mujeres que resuelvan sus problemas a leches.

Este no es el caso de los hombres. Ellos sí se pegan aún en el colegio, más casi en los institutos, y cuán frecuente es oír en las noticias peleas entre grupos de hombres en discotecas, bares, partidos, incluso políticos. Incluso el porno es violento y tiene un gran factor de dominación y sumisión de la mujer. (El porno es otro punto sobre el que reflexionar.)

Entonces, podríamos deducir que ya de entrada, los actos violentos forman parte de las vidas masculinas con mucha más presencia y frecuencia que en las vidas femeninas.

Entonces : ¿por qué en el caso tan grave de un abuso o violación, de 5 hombres a una mujer (de 19 años), en pleno estado de shock, ella tendría que haber hecho uso de eso que le han enseñado desde la cuna que no debe emplear? Por qué ahora sí la justicia nos pide que usemos la fuerza, la violencia para zafarnos de un ataque del que -como bien se definen ellos, actuando como manada,- están en clara ventaja sobre la víctima. ¿Qué opciones de éxito tenía ahí para ella la violencia?

El abuso y la violación son la misma cosa. Porque el empleo de la violencia a veces, como se ha visto claro en este caso, ni siquiera entra en juego, cuando la víctima está en tan clara desventaja, que está anulada y no puede decidir libremente. Ella no decidió libremente a quién le hacía qué, y ella no eligió quién podía hacerle qué cosas. Ellos sí decidieron libremente y en plena posesión de todas sus facultades. Ellos tomaron las riendas. Ellos dominaron a su víctima, la anularon con su superioridad física y numérica, e hicieron lo que quisieron con ella.

El abuso sexual es una herramienta jurídica que se han inventado los hombres (varones) para tener otra ventaja, otra vía de escape para salirse con la suya y estar más protegidos legalmente, como se ha demostrado en este juicio.

Decidme, ¿en quién se estaba pensando cuando se decidió hacer diferencias entre ambos conceptos? En poder defender al hombre, justificarle y excusar sus actos violentos (o no). La distinción no se hizo pensando en la mujer, en sus derechos, en su inferioridad física (que no me coman las feministas, la mayoría de los hombres son más fuertes que las mujeres).

El abuso sexual es violación. Porque todo lo que no sea un sí, libre, es un no. Con o sin violencia.

Y a Ricardo González, decirle que ojalá le «abusen sexualmente su ano» una manada en un callejón, a ver si así todos luego podemos decirle : «pero, señoría, usted, dolor, dolor, no sintió.» Y quedarnos igual de anchos que él.

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